El pasado 25 de marzo, nuestro colegio tuvo el honor de recibir la visita del Padre Superior del Instituto Secular de los Padres de Schoenstatt, Padre Alexandre Awi Mello, junto al Padre Diogo M. Mendes Barata, actual Superior Provincial de los Padres de Schoenstatt en Chile. Su visita constituyó una significativa instancia de encuentro, cercanía y profundización del carisma schoenstattiano a nuestra comunidad educativa.
Durante la jornada, abrimos las puertas de nuestro colegio —nuestra casa— para compartir la riqueza de la vida escolar, dando a conocer diversas experiencias formativas que reflejan el sello de nuestro colegio.
La visita comenzó con los estudiantes de Enseñanza Media, quienes, reunidos en el auditorio, presentaron y expusieron sobre el Congreso de Filosofía impulsado por nuestro colegio. Este espacio, que en su IV versión volverá a reunir a los colegios de la red de colegios kentenijianos de Chile, busca promover el pensamiento crítico, el diálogo respetuoso y la reflexión en torno a las grandes preguntas del ser humano. Este año, bajo el lema “Más allá del otro”, el congreso invita a profundizar en la alteridad, el encuentro y el reconocimiento del otro como camino de crecimiento personal y comunitario.
En este contexto, los estudiantes compartieron cómo esta experiencia les permite desarrollar habilidades fundamentales como la argumentación, la investigación, la interpretación y la defensa de ideas con fundamentos sólidos. Asimismo, destacaron el desafío personal que implica atreverse a exponer, salir de la zona de confort y enfrentarse a la diversidad de miradas, comprendiendo que es precisamente en esa incomodidad donde surgen los aprendizajes más significativos.
Este espacio en el auditorio también dio lugar a un valioso diálogo con el Padre Alexandre, donde los alumnos pudieron plantear preguntas profundas y trascendentales. Con gran cercanía, sencillez y empatía, respondió compartiendo experiencias personales que captaron profundamente la atención de todos los presentes.
Entre sus relatos, destacó su encuentro con el Papa Francisco, a quien conoció en 2007 durante una conferencia en Brasil, donde tuvo la oportunidad de trabajar estrechamente con él en la redacción de un documento eclesial. Recordó con admiración su humildad y cercanía, relatando cómo, a pesar de su rol, se mostraba siempre dispuesto a escuchar, pedir ayuda y trabajar en equipo. Años más tarde, tras su elección como Papa, volvió a encontrarse con él e incluso fue invitado a colaborar como intérprete durante la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro en 2013, experiencia que describió con cercanía y sentido del humor.
A partir de diferentes vivencias y preguntas de alumnos de nuestro coelgio, el Padre Alexandre profundizó en una idea central: el rostro de la Iglesia está profundamente marcado por la figura de la Virgen María. Explicó que la Iglesia está llamada a reflejar ese carácter materno, siendo un espacio de acogida, misericordia y ternura. En este sentido, compartió una imagen muy significativa, inspirada en el Papa Francisco: la Iglesia como un “hospital de campaña”, que acoge y cuida a quienes llegan heridos, ofreciendo primero consuelo, cercanía y amor.
En esta misma línea, destacó cómo María se convierte en modelo para la Iglesia, enseñándonos a tener un corazón capaz de acoger, perdonar y acompañar con una mirada llena de amor. Subrayó que muchas veces es precisamente esa ternura la que transforma la vida de las personas, más que cualquier discurso o explicación.
Asimismo, se refirió al valor de las juventudes de Schoenstatt, resaltando su fuerza misionera y su capacidad de salir al encuentro de otros. Señaló que los jóvenes tienen un rol fundamental en la transmisión de la fe, especialmente a través de experiencias concretas como la misión, el contacto con el Santuario y la vivencia con la Virgen María. Destacó que, aun en medio de inseguridades o temores, los jóvenes son capaces de confiar, salir y llevar un mensaje de esperanza, dejándose transformar en el proceso.
Enfatizó también la importancia del encuentro personal con la Matter, describiéndolo como una experiencia sencilla pero profundamente transformadora, en la que, a través de una “mirada”, se inicia un camino interior que va cambiando el corazón de manera progresiva.
Posteriormente, la comitiva visitó el Taller de Ecología, donde los estudiantes compartieron el valor de la expedición como una instancia formativa que promueve el sentido comunitario y el compromiso con el cuidado de la casa común. En este contexto, alumnas de quinto básico presentaron la Ermita que construyeron junto a este taller, integrando la espiritualidad con el respeto por la creación.
La visita continuó en el Ciclo Inicial, donde el Padre Alexandre pudo conocer de cerca las experiencias formativas de los más pequeños, incluyendo actividades como la confección de ramos, reflejo de una educación que integra lo académico, lo valórico y lo espiritual desde los primeros años.
Esta visita fue, sin duda, una instancia profundamente significativa para toda nuestra comunidad educativa, dejando huellas que trascienden lo académico y se instalan en lo más profundo del corazón.
Finalmente, su mensaje a los jóvenes fue claro y esperanzador, animándolos a confiar, a salir al encuentro de otros y a dejarse transformar: atreverse, incluso con miedo, porque es en ese camino donde Dios actúa y sorprende.
Con gratitud, despedimos esta visita que nos impulsa a seguir creciendo como comunidad, renovando nuestro compromiso de formar personas integrales, con una fe viva, capaces de mirar el mundo con profundidad, sensibilidad y espíritu de servicio, aportando desde su propia originalidad a la construcción de una sociedad más humana y esperanzadora.









